Brasil, Oaxaca y Guanajuato
Brasil, el segundo país más poblado del continente americano, colmará Guanajuato con sus ritmos musicales de origen africano y su cultura criolla; nacida de la herencia de tres orígenes raciales: la nativa americana, la portuguesa o europea y la africana.
Así será, en virtud que este país -de América del Sur-, es el invitado principal del 52 Festival Internacional Cervantino (FIC), del estado de Guanajuato. Mientras que, el también exuberante estado mexicano de Oaxaca -protagonista mexicano 2024-, desplegará su legado ancestral de culturas originarias, comprendidas en sus ocho regiones geográficas y culturales; identificadas en la extensión territorial de quinientos setenta municipios, con los nombres de: Valles centrales, abarcando ciento veintiún municipios; Costa, extensión con cincuenta municipios, Sierra norte, subdividida en sesenta y ocho municipios; Sierra sur, con setenta municipios; Cañada, con cuarenta y cinco municipios; Mixteca Alta y Mixteca Baja, formada por ciento cincuenta y cinco municipios; Istmo, subdividido en cuarenta y uno municipios y Papaloapan, con veinte municipios.
Ambos territorios -Brasil y Oaxaca-, ostentan un legado cultural ancestral, que permanece en sus culturas, lenguas y tradiciones originarias. Asimismo, en su protagonismo internacional como tierra natal de personajes del arte de renombre internacional, como son el compositor Ary Barroso (1903-1964), pilar de la música de América Latina y del Caribe. Y reconocido mundialmente por su popular obra zamba-sinfónica: “Aquarela do Brasil”; misma que el empresario estadounidense, Walter Disney (1901-1966), consideró para la banda sonora de su divertida película -de dibujos animados-, “Saludos amigos” (1942). Se trata de un himno musical brasileño, equiparable a “México lindo y querido”. Una oda tributada a los géneros musicales bailables de Brasil, nacidos de la amalgama de las tres raíces sonoras y raciales que conforman la población e idiosincrasia brasileña. Además, nos compartirán de su tradicional Capoeira, -cuyo origen se identifica en Angola, África-, con sus ejecutantes y su característico sonido del instrumental “berimbau”. Otro clásico en la pasarela brasileña será “La chica de Ipanema/Garota de Ipanema”, del género bossa nova-jazz; inspiración lírica del multifacético poeta Vinícius de Moraes (193-1980) y música del gigante musical Antonio Carlos Jobim (1927-1994). Con seguridad, del 11 al 27 de octubre próximo, apreciaremos distintas propuestas musicales en torno a este patrimonio musical latinoamericano; que también exalta la identidad y la emblemática biodiversidad de este país-continente, cuyo idioma oficial es el portugués y, sin embargo, -al igual que Oaxaca con las lenguas zapoteca, mixteca y otras más-, cuenta con un rico patrimonio lingüístico nativo, en el cual se reconocen -al menos- ciento cincuenta lenguas indígenas preservadas.
En correspondencia nacional, el privilegiado estado de Oaxaca honrará a los ancestros con la emblemática Guelaguetza y con el repertorio musical de los célebres compositores Macedonio Alcalá (1831-1869) y su vals “Dios nunca muere”; José López Alavés (1889-) y su famoso himno “Canción mixteca”; Ignacio Fernández Esperón “Tata Nacho” (1894-1968), con su popular canción “Así es mi tierra”; Chu Rasgado (1907-1948), con su representativo “Naila” y Álvaro Carrillo (1919-1969), con el amplio repertorio del bolero patrimonio de la humanidad, que le caracteriza. Asimismo, brillará la inmensidad sonora de la Banda Mixe y de otras famosas bandas de viento de la región mixteca; entre otros ilustres oaxaqueños de la música, la literatura, la poesía, la danza, el teatro, la escultura, el bordado, la alfarería, la gastronomía, los textiles, la cestería, la pintura...
En correspondencia cultural y musical, para Brasil y Oaxaca, recordemos que el guanajuatense Tenor de las Américas, Pedro Vargas (1906-1989), fue un ídolo para el pueblo brasileño y correspondió a su cercano amigo Ary Barroso, grabando una versión en español de “Acuarela de Brasil”. Asimismo, inmortalizó “Canción mixteca”, “La borrachita” y “Se te olvida”; joyas del pentagrama oaxaqueño, de alcance universal.
Sin pretender agotar el amplio cartel que presentarán Brasil y Oaxaca, referimos su espléndido legado, como dos matrices culturales; que resguardan y recrean parte primordial de la identidad regional de América Latina y del Caribe. Así también lo expresa la imagen festiva del diseño del cartel conmemorativo de esta cincuenta y dos emisión del FIC-Guanajuato; nacido de la creatividad plástica de Jazmín Bedolla García, estudiante de diseño gráfico de la Universidad de Guanajuato.
Ayer y hoy, el Festival Internacional Cervantino del estado de Guanajuato, es un palimpsesto cotidiano. ¡Hasta el próximo palimpsesto!