El papa Francisco y las candidatas
Nos toma por sorpresa enterarnos de que tanto Claudia Sheinbaum como Xóchitl Gálvez andan de paseo por Roma y de pasada se dieron tiempo para reunirse con el papa Francisco. Más allá de filtraciones y de modos, llama la atención que ambas candidatas hayan ido al Vaticano a hablar con una figura tan significativa para los mexicanos. Entre todas las actividades que ellas han de traer entre manos, consideraron que sería bueno hacer un impasse para darse tiempo de ir a platicar con el máximo jerarca católico.
Curiosas decisiones de las candidatas a la presidencia de la República. Pero, sin ser ingenuos, cada una tiene sus motivaciones y una muy específica. Según las cifras que nos da el Inegi, la población mexicana sigue siendo mayoritariamente católica. Sí, aunque también, somos muy juaristas. Nos gusta seguir al pie de la letra el pasaje en el que se nos marcan las separaciones: “A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”. Amén. Es evidente que la Iglesia y el Estado son harinas de diferentes costales y que lo mejor que podemos hacer es no mezclarlas, pero eso no quiere decir que esas instituciones deban estar peleadas. Preferible que haya una relación armónica. Además, parece que a estas dos mujeres les resultó importante tomarse una foto con el Sumo Pontífice.
Me imagino que, en este hilo de razonamiento, Xóchitl Gálvez decidió hacerse un espacio en su gira por Europa para darse una vuelta por el despacho del jesuita más importante del planeta. Seguramente, ese fue el verdadero y más relevante motivo para cruzar el Atlántico. Tan importante resultó ser el tema que la candidata de la 4T voló a Roma para ir a platicar con Francisco. En teoría, ambas reuniones fueron privadas, pero acá en territorio nacional ya nos enteramos con quién se andan paseando nuestras candidatas a la presidencia de la República.
Depende del punto de vista, pero Xóchitl Gálvez le ganó a Claudia Sheinbaum y la candidata opositora fue la primera en entrevistarse con el papa. Tanta es la relevancia que la morenista le da al tema que tarde se le hizo para poner pies en polvorosa e irse a Europa a seguir el ejemplo de su contrincante. Vaya, vaya ¿qué estaría pensando don Benito si las viera? Habrán ido a pedir la bendición. Tal vez. Acá, el pobre Juárez ha de estar retorciéndose en la tumba.
Resulta interesante que mientras las candidatas andan visitando al papa, aquí en México nos enteramos que varios obispos de Guerrero decidieron reunirse con cabezas del crimen organizado para plantearles una tregua y parar la violencia. José de Jesús González Hernández, obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, reveló que los cuatro obispos de Guerrero se reunieron con líderes criminales para buscar la paz en la entidad, pero no se lograron acuerdos. Aclaró que el papa estaba enterado de esta reunión y tenían su anuencia.
Imagino que el papa observa con preocupación el avance de la violencia en México. Dice Xóchitl Gálvez: "Me reuní en el Vaticano con Su Santidad, a quien reafirmé mi fe por Dios y la iglesia católica. Sostuvimos un diálogo cordial e intercambiamos puntos de vista sobre la cultura del descarte, que consiste en la marginación a todo aquello que no produce, así como sobre diversas crisis que enfrenta la humanidad" y agregó: "Me deseó la mayor de las suertes". ¿Cuáles habrán sido las afirmaciones que Claudia habrá ido a hacer a Roma?
La morenista publicó en sus redes sociales: “"Hoy tuve el gran privilegio de ser recibida por el Papa Francisco en su despacho privado en Santa Marta. Fue una hora excepcional que nunca olvidaré, con una forma sencilla y cálida que muestra su grandeza. La Santa Sede no ha informado ni se ha pronunciado sobre las visitas de las candidatas al papa Francisco.
En todo caso, las candidatas se entrevistaron con un jefe de estado. En el tablero político de ambas aspirantes, hay focos de alerta encendidos y ellas valoraron que entre sus prioridades estaba ir a Roma a visitar al Pontífice. Los tiempos han cambiado. A lo mejor a ambas se les pasó por la cabeza invitar a Francisco a venir a México, lo que está claro es que las dos querían que los mexicanos las viéramos retratadas con el máximo jerarca católico.