¡Son pilares de la administración! Empleados trabajan durante décadas en los municipios de Guanajuato


Salvador Vallejo, Gustavo García y Guadalupe Gómez representan los valores de los empleados longevos de Guanajuato. Foto: Correo
Guanajuato, México.- En los gobiernos municipales del estado de Guanajuato existen ‘pilares’ que han permanecido durante décadas a cargo de diversos puestos, en muchos de los casos sin siquiera registrar faltas en todo ese periodo, por lo que se han vuelto fundamentales en sus áreas de trabajo.
A través de las consultas de los documentos de las nóminas municipales, Periódico Correo pudo corroborar que en el estado de Guanajuato existen empleados que han dedicado prácticamente toda su vida a la colaboración en distintas dependencias. De entre ellos, destacan, por ejemplo, los 61 y 53 años de servicio de los empleados Jorge Guerrero Torres y Salvador Vallejo Montiel en el municipio de León.
El primero de ellos cuenta, incluso, los primeros acercamientos que tuvo con el área de aseo público del municipio de León, y aunque en principio se dedicó a ayudar a su padre que laboraba ahí, a la postre logró obtener su ‘base’ en las arcas municipales. Por otro lado, Salvador Vallejo, se despidió hace poco más de un mes del municipio, luego de más de medio siglo de servicio, y por lo que recibió un homenaje por parte de los altos mandos de León.
Además, destacan otros trabajadores como Valente Domínguez con 48 años, ahora como encargado del panteón municipal de Tarandacuao, o el operario de rastro en Irapuato, Juan Antonio Cervantes Corona con 46 años de servicio.
Sin embargo, de todos los empleados municipales que existen en Guanajuato, hay algunos que han logrado destacar con el paso de los años, además, por no haber registrado faltas a sus labores o bien, incapacidades. Tal es el caso de los empleados de Ocampo, José López Arroba, Guadalupe Alonso Rodríguez o José de Jesús Narváez, que con 44, 36 y 35 años de servicio ininterrumpido, han logrado permanecer, incluso, sin faltar un solo día a sus labores.
Lo mismo ocurre con los empleados Martha Alicia Castro, Benjamín Díaz y María de la Luz Hernández, de 41 años en el caso de los primeros dos y 40 años de Hernández, en el municipio de Salamanca, en donde no han tenido una sola falta injustificada a lo largo de las décadas de hacerse cargo de algunas áreas del archivo histórico, del rastro o en mercados, entre otras.
Algunos de los puestos que generan mayor permanencia en las administraciones municipales son la asistencia en la presidencia, encargados de panteones, servicio de parques y jardines, choferes, inspectores, y diversos oficios.

La vocación se traduce en más de medio siglo de trabajo en León
En el caso del reconocido comandante de la dirección de Policía Vial en el municipio de León, Salvador Vallejo Montiel, el perdurar más de medio siglo en el trabajo de la administración municipal sirvió para corroborar su pasión y vocación por el servicio.
Previo a su jubilación, el comandante contó que, al trabajar en el mercado con su padre, solía observar a los agentes de tránsito mientras pasaban lista en la zona peatonal de la ciudad, y le llamaba la atención sus uniformes y la forma de apersonarse para sus labores de servicio. Por ello, se decidió a entrar a la corporación en la que prácticamente estuvo en todas sus áreas como agente de tránsito a pie, en patrulla, motociclista, en pensión, grullero, en cabina y demás.
“He estado en toda la profesión, y lo que más me gustó fue el poder haber servido; lo principal que hay que tener en cuenta es la actitud en el servicio”, dijo Salvador, que entró a laborar a la administración municipal durante un 8 de octubre de 1969.

Salvador Vallejo Montiel se jubiló tras medio siglo en el Tránsito Municipal. Foto: Especial
Para cuando Vallejo comenzó su trabajo en el área, las cosas eran muy diferentes; por ejemplo, la ciudad de León apenas tenía sus límites en el borde de la calle Mérida y la Calzada, y por lo que el resto sólo era carretera. Así como creció la ciudad en cuanto a calles y habitantes, también lo hizo en demandas en el servicio, y por lo que Vallejo destinó mucho de su tiempo a ello.
“Tengo que agradecer mucho que me hayan aguantado y me hayan sabido guiar para hacer mis funciones. Quiero agradecer a mi familia porque ellos fueron quienes sufrieron mis carencias y el que no estuviera el tiempo que debería estar con ellos, porque yo quería acercarles lo mejor y es parte de lo que uno descuida”, señaló.
Tras su ingreso a la Dirección de Tránsito Municipal en 1969, Salvador Vallejo ascendió a sargento segundo en 1981 y así sucesivamente hasta llegar a capitán cinco años después y finalizar su trayectoria laboral en la ciudad de León con 53 años y 7 meses de servicio, pero ya como primer comandante, lo que le significó el retirarse con honores.

Gustavo García: 42 años entre panteones y camiones recolectores en Celaya
"¡Aquí dejé todos mis jugos!", dijo entre bromas y sonriendo Gustavo García Morín, empleado del área de aseo público y de los colaboradores más longevos del municipio. Recién cumplió 42 años trabajando en la administración.
Gustavo de 55 años, no fue a la escuela. Sólo fue unos meses a la primaria pero dejó de ir porque Taranda, la comunidad en donde vivía en San Luis de la Paz estaba muy lejos de la escuela y tenía que caminar más de una hora para poder llegar, además de que la situación económica en su casa no era buena. Tampoco sabe hacer cuentas, pero a lo largo de los años se las ha ingeniado para salir adelante.
Fue a los 13 años cuando salió de su pueblo para trasladarse a Celaya donde comenzó a trabajar como panteonero. Primero estuvo en el Panteón Sur, luego en el Norte, estima que alrededor de 15 años y posteriormente lo cambiaron al área de Aseo Público, en donde se ha encargado todos estos años de recolectar la basura que se genera en la ciudad.
Pero como todo en la vida, llegar a andar en un camión recolector de basura no le fue fácil, se lo tuvo que ganar. Primero pasó por andar caminando con su carrito de basura por las diferentes calles y ya después le encomendaron andar en ruta, pero ahora sí en su propia unidad.
“Entré al municipio el primero de enero de 1980, aquí fue mi primer trabajo, entré como a los 13 o 14 años. Mi hermano andaba trabajando aquí en panteones, me avisó que había trabajo y me vine, me aceptaron, aquí entré y aquí me quedé. Nosotros somos de San Luis de la Paz, antes andaba en el campo, pero yo quería buscar otro trabajo acá en Celaya y me llegó este y hasta la fecha sigo aquí. Entré en panteones, no recuerdo cuánto duré como 15 años, pero si dure un buen rato ahí”, platicó.
En el área de panteones hacia fosas, sacaba restos de las tumbas o sepultaba, barría el panteón y cualquier actividad que le encomendaron. Contó que nunca le dio miedo laborar en los camposantos, ni le tocó ver cosas raras, sólo alguna vez que escuchó lamentos en una tumba, pero “trataba de no sugestionarse”.
Platicó que al principio sí le afectaba ver el dolor de los familiares al sepultar a las personas, más si eran niños, pero con el tiempo aprendió a separar las cuestiones laborales con su vida personal.
Cuando lo cambiaron al área de aseo público, fue un cambio radical pues las actividades eran muy diferentes, pero aprendió a realizar la recolección de basura de manera rápida.
Gustavo es conocido por muchos, tanto en los panteones como en el área de aseo público y eso es justamente lo que más le gusta de su trabajo, convivir con sus compañeros y la gente, aunque no siempre los ciudadanos son amables, platicó.
La rutina laboral diaria de Gustavo comienza entre 5:20 y 5:30 a esas horas se dispone a salir del almacén municipal a bordo del camión 09 de la ruta “La Favorita”, “Mediterráneo”, “Excelaris”, un área de Camargo y servicios pagados. Todo su día es recoger basura, llevarla al basurero y prestar un buen servicio a la ciudadanía.
“La rutina empieza 5:20 o 5:30, temprano para que no nos agarre tanto el sol y terminamos el recorrido como a las 12 del mediodía que vamos a tirar la basura. Lo más difícil es cuando son tambos pesados”, platicó.

Ya con 42 años de experiencia en el servicio público ya no le afectan los malos tratos de algunas personas o cuando lo tratan de humillar por estar en el área de Aseo Público, pues para él es un logro muy grande.
Contó que de su trabajo logró sacar adelante a su esposa y sus tres hijos, dos hombres y una mujer y se siente muy orgulloso de lo que les ha podido dar. Uno de ellos está por graduarse como ingeniero en Innovación Agrícola Sustentable en el Tecnológico de Roque.
A decir de Gustavo, él se siente realizado porque aprendió a leer de manera lírica y casi no sabe escribir y tampoco hacer cuentas, pero siente que ha servido a la ciudad.
“Lo que más que gusta es la compañía con los que anda uno aquí. El trato de la gente, es de todo, de todo encontramos, gente que es comprensible, y gente que anda mandando a uno por allá, sí hay quienes nos quieren hacer menos, pero uno ya lo toma a la ligera, ya con el tiempo que uno tiene se hace uno a la idea de que vamos a encontrar de todo. Yo por mis estudios, yo no estudié, lo poquito que sé, lo fui aprendiendo de grande, a la escuela nadamás fui de pasada, no duré ni el año. No fui porque quedaba bien lejísimos tenía que caminar como una hora y cacho y era casi puro desierto del ranchillo de donde estaba al otro. Por eso me siento orgullo de lo que soy y lo que he logrado”, platicó.
Gustavo a veces piensa en ya jubilarse y dedicarse a otras cosas o simplemente a descansar, pero aún no está seguro porque lleva cuatro décadas trabajando, duró 15 años como panteonero y lleva más de 25 años recorriendo las calles de Celaya recolectando la basura de los hogares celayenses y disfruta lo que hace, es por ello que aún sigue pensando si está listo para dejar la actividad que a diario sale a realizar.

María Guadalupe cumple 40 años dedicados a la Presidencia de Acámbaro
María Guadalupe Gómez Carmona es una mujer que desde los 20 años de edad comenzó a trabajar en presidencia municipal de Acámbaro; el próximo mes cumplirá 40 años de labor ininterrumpida.
En entrevista Gómez Carmona platico que el 18 de abril del año en curso cumple 40 años como empleada de presidencia municipal, sin dejar de trabajar durante todo este tiempo.
“Entre a trabajar a palacio municipal cuando tenía 20 años de edad, desde ese entonces me eh mantenido por que realmente me gusta mi trabajo, y nunca me han despedido por que no he dado motivo, siempre he cumplido con mis obligaciones en las áreas que me han designado”, mencionó.
Relató que su llegada a presidencia fue por que una amiga le comento que había una vacante, y aunque en la primera prueba no logro entrar, a la semana le realizaron otra prueba en la cual fue aceptada quedando en un puesto administrativo en el departamento de Oficialía Mayor.
Resaltó que nunca ha estado a favor de algún partido político, de tal manera que a lo largo de su estancia en presidencia, ha trabajado con administraciones del PRI, PAN, PRD y Morena.
A lo largo de estos ya casi 40 años de trabajo, María Guadalupe ha tenido varios nombramientos, entre ellos: secretaria en Oficialía Mayor, Administración de Mercados, secretaria AA en Desarrollo Social, Asistente en Contraloría, Tesorería y actualmente tiene el cargo Asistente de Presidencia.
Por otro lado, dijo que todo el tiempo ha trabajado muy a gusto con sus jefes, y siempre se a adaptado a su manera de trabajo, y asido apoyada por ellos.
“Yo disfruto mucho mi trabajo mi esposo y mis dos hijos me apoyan a que siga adelante; yo soy del área administrativa y a mi lo que me digan lo hago, no necesitan darme un oficio, con la idea que me dan yo saco de inmediato el trabajo, por eso estoy aquí”, concluyó.

*Con información de Óscar Jiménez, Luz Zárate y Alejandro Domínguez
JRP