Caso Mazda en Salamanca se transforma en ejemplo de nuevo sindicalismo en Guanajuato


Salamanca, Guanajuato.- Arturo Bravo Guadarrama, Asesor Sindical y colaborador en la Casa Obrera del Bajío, opinó que el desacierto ocurrido con el pago de las utilidades a los trabajadores de la armadora automotriz Mazda es una señal que se está construyendo un nuevo sindicalismo, solo que son un mal ejemplo empezando porque se han realizado varios procesos de consulta a los trabajadores y en ninguno de ellos ha participado más del 50%, por ello se han invalidado.
El experto en el tema destacó que los trabajadores de Mazda-Salamanca, tienen un representante sindical legalmente registrado, que se llama Marco Antonio Aceves del Olmo, pero es "de papel", solo recibe las cuotas, pero no defiende las causas de los trabajadores
“Considero que es momento para quienes trabajan en Mazda-Salamanca de organizarse de manera independiente, alejarse de las viejas confederaciones corporativas y corruptas para que tengan una organización Sindical salida de la línea de producción de la planta., porque seguramente entre los que hoy alzan la voz en Mazda-Salamanca está un buen líder".

El Caso Mazda en Salamanca sigue con proceso complejo
"El problema que nosotros vemos en Mazda-Salamanca es, que los trabajadores no asumen un proceso serio de organización y eso los hace vulnerables al juego corporativo tanto de la CTM y de CATEM, que son la que se disputan en este momento la representatividad sindical, pero que nunca han defendido los derechos de los trabajadores, solo les interesa recibir las cuotas, pero no defiende las causas de los trabajadores”, lamentó.
Dijo que ante esta situación los trabajadores no tienen representación sindical validada porque en el última consulta que se realizó a los trabajadores CATEM aseguró haber ganado la titularidad del Contrato Colectivo; pero quién realizó el último proceso de legitimación fue la CTM, pero a la fecha el Centro Federal de Conciliación y Registro laboral, no ha publicado en su página como terminado el proceso, es decir no ha avalado o legitimado. Por lo que ante situaciones como la ocurrida este miércoles y jueves con la entrega de las utilidades y el error de haberles pagado de más, los trabajadores se encuentran sin representatividad y la defensa de sus derechos la tienen que hacer de manera directa, tal vez por ello tuvieron que parar las líneas de producción para ir a conocer que fue lo que estaba pasando y decidir qué acciones tomar.

Trabajadores desconfian de representación sindical
Tal vez la falta de legitimación del sindicato llegó a que los obreros encararan al patrón para no regresar el excedente que dicen que les depositaron, aunado a que no tiene confianza en sus representantes sindicales.
Bravo Guadarrama destacó que: “la entrega de utilidades es un proceso que inicia el 10 de Abril y termina el 31 de Mayo, en él está involucrado la empresa y el Sindicato; debe haber una comisión mixta, el sindicato debió reunirse, para nombrar a la parte que representa a los trabajadores para conocer y vigilar la transparencia y claridad del reparto de utilidades, si nada de eso sucedió posiblemente sea porque en Mazda-Salamanca, los trabajadores no se han convencido de participar de los procesos gremiales que hoy les ofrece la Reforma Laboral del 2019".

"Este error en el pago de las utilidades de parte de Mazda, evidenció la vulnerabilidad de los trabajadores por no tener representatividad sindical y quedar a disposición del patrón que tuvo que negociar con los trabajadores la forma de enmendar éste traspié”, concluyó.